CONGREGACIÓN
DE SAN PEDRO AD VÍNCULA

La Congregación de SAN PEDRO AD VINCULA (en castellano San Pedro entre cadenas), fundada en Marsella el 1 de agosto de 1839 por el P. Carlos José-María Fissiaux (que quiso ser para los jóvenes marginados e inadaptados un ÄNGEL LIBERADOR), con el fin de ofrecer asistencia social para niños y jóvenes necesitados de protección y reinserción social, inicia su actividad en España el 1 de julio de 1884 al ofrecérsele dirigir en Barcelona la Casa Municipal de Corrección. Muy pronto tendrá obra propia denominada Asilo Durán.

Los Religiosos de San Pedro ad Víncula, atentos a necesidades pedagógicas de los jóvenes menores de características especiales, procedentes de familias desestructu-radas, y como anexo del Asilo Durán, abren en 1909 un centro en la finca denominada de Can Cors de Cornellá de Llobregat. También servirá como casa de Noviciado de los religiosos. Estancia que durará cuatro años. Inmediatamente se trasladará a Sant Feliu donde continúa esta hermosa labor.

En Sant Feliu se instala en el mes de mayo de1913. La Congregación buscaba una finca de cultivo donde atender de forma diferente a algunos alumnos del internado del centro de Barcelona. Fue una compra de dos hectáreas a la Sra. Figueras, quien sólo pidió una pensión vitalicia. En la finca había una casa en cuyo dintel de la puerta principal aún podemos leer una fecha referencial de su antigüedad:1761. Es parte de la fachada del edificio que mira al parque Nadal, y delante de ella la preceden dos esbeltas palmeras.

A esta propiedad se le da el nombre de "Villa de la Salud" que toma su nombre de la vecindad de la riera cuya vertiente tiene origen en las colinas donde se encuentra la antigua ermita de Nuestra Señora de la Salud. En la actualidad es el Colegio Virgen de la Salud, que popularmente también se le conoce por el "Colegio de los Padres".

El edificio fue transformado, engrandecido y embellecido en sucesivas etapas, sobre todo durante la dirección del P. Dreosti que dirigió la casa de 1919 a 1927. Albergaba una cincuentena de alumnos.

A finales del año 1930 se emprendieron nuevas importantes construcciones bajo la dirección del P. Teodoro. La casa sufrió una verdadera metamorfosis. Dormitorios, clases, comedores, campos de recreo, amplia huerta, etc. Todo ello construido con visión práctica e inteligente. La Capilla merece mención especial: era la admiración de practicantes y de cuantos la visitaban.

Con esta ampliación recibían atención unos 120 niños, que estaban en régimen de internado y procedían de la institución madre, el Asilo Durán de Barcelona. Estos niños, demasiado jóvenes para aprender un oficio manual, recibían enseñanza y educación proporcionadas a su edad y se les rodeaba con todos los cuidados que requerían su complexión delicada.

La guerra civil de 1936 a 1939 supuso un paréntesis de la presencia de los Religiosos. Las fuerzas militares y paramilitares se adueñan del centro. Apresaron a cuatro Religiosos y poco después fueron asesinado en Pallejà, junto al río Llobregat. Los restos mortales de estos cuatro Religiosos reposan en el cementerio local de Sant Feliu. Para nosotros es un vivo recuerdo y un ejemplo de fidelidad en el seguimiento del Señor hasta las últimas consecuencias.

Durante la contienda fratricida, los ocupantes de la institución pretendieron atender a los internos, pero muy pronto los colocaron en familias de la ciudad. El inmueble continuó haciendo las funciones de cuartel. Realizaron algunas reformas que muchos aun recuerdan: construyeron una Piscina, siendo durante muchos años la única en Sant Feliu, y dividieron la Capilla en diferentes pisos, dedicando el inferior a Sala de Actos. Hoy tenemos la referida Sala, la Capilla y el Coro de ésta.

Terminada la guerra, con los pocos efectivos humanos que habían quedado, se reanuda la presencia de los Religiosos y, con ellos, la diferentes actividades: Internado de beneficencia y Postulantado. Son años difíciles, especialmente en comida, pero al mismo tiempo años de una intensa comunión con las gentes de la ciudad. La intercomunicación de alimentos era su máxima expresión.

En las década de los cuarenta y cincuenta, se continúa con la atención social y se abre aula(s) para acoger, en régimen de escuela, a alumnos de las familias de la localidad. A finales de los cincuenta, disminuyen las necesidades sociales y aumentan las necesidades escolares. Es entonces, en el año 1960, cuando se toma la decisión de cambiar la oferta a la sociedad. Quedaba atrás la Colonia Escolar "Villa de la Salud" y nacía el Colegio Virgen de la Salud". En el curso 1962, todo el alumnado formaba parte del Colegio, aunque aún quedaban algunos asilados.

La Congregación, fiel a su carisma y con experiencia que "vale más prevenir que corregir", permanece atenta a las carencias locales surgidas con el efecto de la inmigración en la década de los 60, y se plantea ofrecer enseñanza oficial -y prácticamente gratuita- con una formación en valores cristianos abriendo el centro a todos. Surge el lema de: "UN COLEGIO PARA TODOS".

Con esta inquietud se empiezan a madurar posibles proyectos. En el año 1963 se concreta en instituir una Sección Filial de Instituto de Enseñanza Media del que carecía esta zona del Baix Llobregat. Un paréntesis de presencia del P. Bustillo, al que la Congregación le había confiado esta misión, retrasa el proyecto.

Vuelto por segunda vez de Argentina, levantará el edificio de la Plaza Catalunya y, en enero de 1968, comienza la tan añorada Sección Filial.

Aquella realidad nos permite hoy día la continuidad de ofrecer una enseñanza postobligatoria en régimen de concierto. El mencionado concierto entre la Congregación y la Administración hace posible la asistencia de alumnos de cualquier clase social económica ya que la Administración cubre los gastos denominados de dirección y docencia y una parte de los de mantenimiento a los que las familias han de contribuir con una módica cantidad.

Tan pronto como ha sido posible, nos hemos ido acogiendo también al régimen de subvenciones, tanto en la enseñanza Primaria como en la Preescolar. En los comienzos del siglo XXI, son atendidos unos mil alumnos/as, desde los tres años hasta que terminan el Bachillerato (18, 19 ó 20 años). En la actualidad el segundo ciclo de Infantil goza de Subvención; el resto de cursos, de Concierto.

Los dos tercios de la finca que hasta el año 1960 constituían una fructífera huerta, fueron sacrificados para crear espacios de deporte para los alumnos.

Los Religiosos de la Congregación que actualmente vivimos en Sant Feliu, en colaboración con 60 Profesores, 12 personas en Administración y Servicios y el entusiasmo de algunos padres y colaboradores, intentamos que la oferta hecha a la sociedad en el campo de la enseñanza, de la educación y de la evangelización alcance la calidad, dignidad y fidelidad que la sociedad civil y el pueblo de Dios esperan de una institución religiosa.

Nuestra Congregación, la única masculina en Sant Feliu, dada la condición clerical de algunos de sus miembros, no ha dudado nunca en colaborar con las dos parroquias en el campo pastoral y, especialmente los sacerdotes, en el campo ministerial. La Capilla del Colegio ha ofrecido y sigue ofreciendo culto público los domingos y festivos, en comunión con la parroquia de Sant Llorenç. También cabe destacar la comunión cordial, en el campo pastoral, con las diferentes comunidades de religiosas, ubicadas en nuestra ciudad.

Esperamos y deseamos que esta información sirva para un mayor conocimiento de lo que somos y ofrecemos y, al mismo tiempo. aprendamos a valorar, respetar y compartir todo lo que va orientado al bien común.

19 març 2005